miércoles, 10 de abril de 2013

¿Por qué quiero besarte?

Y entonces te atreves a preguntarme por qué. "¿Por qué?". Yo me pregunto entonces, porque tengo el derecho de hacerlo, por qué me preguntas eso.

¿En serio no sabes por qué quiero besarte y apachurrarte en un abrazo? Mira, chiquita , que puedo ponerme a darte explicaciones cursis y te vas a arrepentir de haber hecho esa pregunta. O sea, con qué cara me preguntas eso si sabes que me tienes enganchado a ti. ¿Quieres que sea más explícito y describa la forma en que un beso tuyo me pasa de vueltas cuando me lo das tan sensual y tan despacito? Puedo comenzar a decir cosas así si así lo quieres.

Puedo confesarte que me encanta la forma en que tu boca resbala por mis labios en el último segundo del beso. Puedo decir, para que ya no me vuelvas a preguntar, cómo vive la ciencia y vive la poesía y vive mi lengua cuando siento tu lengua sobre la lengua mía. Sabes, oye pequeñita, que puedo responderte esa pregunta de mil maneras que harán que repliques simplemente con un "ay", y aun así me preguntas.

Qué descaro, mujer. Qué tal raza. Pero vas a ver, cuando te bese y te abrace, por qué es que te digo que quiero hacerlo. Básicamente porque, cuando te beso y te abrazo, ya no soy yo y ya no estoy en ningún lado. Me gusta porque, cuando te beso y te abrazo, soy simplemente un beso y un abrazo.

No hay comentarios: